El enterramiento colectivo revela la existencia de una sociedad
de "jefaturas" en la Sierra de Cádiz en el III milenio a.C.
Fernando Sígler
Los ritos funerarios y
los modos de vida de los grupos humanos que poblaron la Sierra de Cádiz durante el
Neolítico Final han sido puestos al descubierto con el descubrimiento del Dolmen
Megalítico de Alberite en Villamartín. Este complejo enterramiento colectivo revela las
características de las sociedades de "jefaturas", en las que sectores sociales
emergentes ejercían su dominio sobre la masa de la población en el tránsito del IV al
III milenio antes de Cristo.
Situado
a unos cuatro kilómetros del casco urbano de Villamartín, el complejo consiste en un
dolmen de galería de 20 metros de longitud y 3,5 de anchura. Fue excavado en 1993 por un
equipo integrado por profesionales del Proyecto de Investigaciones Prehistóricas
"Guadalete" y del Área de Prehistoria de la Universidad de Cádiz, bajo la
dirección de Francisco Giles Pacheco y José Ramos Muñoz.
El enterramiento lo conforman 65 grandes ortostatos tanto verticales como de
cubierta, de entre una y tres toneladas de peso cada uno. La galería conserva in situ
todos los elementos verticales, mientras que los de cubierta -los más monumentales-
aparecen por tramos.
Las inhumaciones se producían en el extremo final de la galería, en el que
ocupaban un lugar estratégico las "jambas", las cuales unían a su función
arquitectónica la simbólica, a tenor de las representaciones solar y antropomórfica que
presentan. La presencia de tres fuegos revela la existencia de ritos o ceremonias en el
interior del enterramiento.
Se trata de un enterramiento colectivo correspondiente a un sector emergente de la
sociedad igualitaria neolítica, que ya disponía de un poder decisivo sobre gran parte de
la comunidad. Según los especialistas, "el dolmen refleja una estructura económica
característica de sociedades agropecuarias básicas", en un período en el que se
iniciaba tanto la división artesanal del trabajo (con canteros, talladores de sílex,
chamán, agricultores y ganaderos básicos) como las acumulaciones de excedentes
agrícolas no controlados por la comunidad sino por sectores emergentes de ésta.
La estructura social desarrollada en el tránsito del IV al III milenio a.C. en
esta zona de la Sierra de Cádiz podía calificarse como sociedad de "jefaturas"
por las corrientes funcionalistas o de "grandes hombres" -en lenguaje
estructuralista- generadas en el proceso en el que, según las teorías materialistas, se
estaban formando los "estados".
ARQUEOLOGÍA DE VIDA Y MUERTE
Los elementos del Dolmen de Alberite constituyen un
"todo espacial y simbólico" que revela las características de esta sociedad
"en su arqueología de la muerte" y en relación con "el mundo de los
vivos".
Según los responsables de la excavación, "todos los objetos depositados en
el enterramiento se vinculan directamente con las formas de producción y los modos de
vida de esta comunidad. El Dolmen de Alberite presenta similitudes con focos dolménicos
del centro-oeste andaluz, y se relaciona con los núcleos de Antequera, Ronda, Morón,
Huelva y sur de Portugal.
En el complejo, enmarcado en un conjunto de unos mil metros cuadrados de
superficie, han aparecido tres "jambas" con notables manifestaciones artísticas
grabadas y pintadas de distintos estilos, con clara representación esquemática, típica
del denominado arte megalítico.
También se ha documentado un rico ajuar, que habla de la importancia del monumento
y del status social de las personas en él enterradas.
Entre el material hallado en Alberite se encuentran cuatro grandes láminas de
sílex, un prisma en cristal de roca, dos grandes escoplos (rejas pulimentadas), unas
1.100 cuentas de collar, tres ídolos betilos y utensilios para el acondicionamiento y
ornamento del dolmen, una paleta caliza para ocre y numerosos machacadores. De la
posición que estos objetos tenían en el yacimiento se deduce la existencia de un
"auténtico proceso de enterramiento ritual".
Un estrato de arcillas con más de 200 fragmentos de cerámica de sílex del
Neolítico Final, depositado bajo el enterramiento define los sistemas económicos de la
población (producción, consumo, almacenaje).
Los trabajos de restauración del
dolmen los ha coordinado José María Gutierrez.
Más
información:
. Arqueología e
Historia Local. Estado actual en la Sierra de Cádiz. Coord..: L. J. Guerrero. Papeles de Historia,
nº 4. Madrid, 1999. 2.000 Pts. Disponible
en Aznalmara.
. El Dolmen de Alberite (Villamartín). Aportaciones a las formas económicas y
sociales de las comunidades neolíticas en el norte de Cádiz. Por J. Ramos, F. Giles et
al. Cádiz, 1996. 366 págs. 3.120 Pts Disponible
en Aznalmara |