GRAZALEMA Ascenso a El Torreón(39105 lecturas) 
El pico más
alto de la provincia
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Dificultad: media-baja
Duración aprox. de
3 a 4
horas
Se requiere permiso.
Época:
de otoño a primavera
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Jesús
F. Rodríguez
Lo
primero que haremos antes de iniciar esta
ruta será solicitar un permiso en
cualquier oficina del Parque Natural de
la Sierra de Grazalema. Una vez que tengamos
éste ya podremos dirigirnos hacia
el comienzo de la subida del pico más
alto de la provincia de Cádiz. El
Torreón tiene 1.654 m de altitud
y su ascensión puede resultar agotadora
para aquellos que no estén acostumbrados.
Deberemos llevar agua y alimentos que nos
proporcionen de forma inmediata las calorías
necesarias para recuperar las fuerzas. Cualquier
tipo de chocolate y los frutos secos son
muy recomendables.
Pulsa
aquí para ver el mapa de la ruta
Para
iniciar la ruta deberemos dirigirnos al
núcleo de Benamahoma, y desde allí
subir al inicio de la ruta, que se encuentra
en el margen izquierdo de la carretera que
une Benamahoma con Grazalema. Hay que pasar
por los que se conocen como "Los Llanos
del Campo" (lugar de recreo y acampada)
y subir un poco más hasta llegar
a un panel indicativo de la ruta que la
Agencia de Medio Ambiente ha colocado. Aquí
podremos dejar los coches. El sendero
comienza justo a los pies del panel y no
se pierde en toda la ascensión. El
sendero está muy marcado y no describiremos
el recorrido, pero no por ello deberemos
abandonarlo. Nada más empezar discurre
por entre quejigos y matorral en una ligera
subida (os recomendamos que afrontéis
la subida con calma). Al principio la
vegetación es abundante, incluso
a veces el camino discurre bajo ella. Pero
conforme avanzamos vemos cómo la
vegetación cambia y los grandes árboles
dan paso a otros de menor porte, llegando
a desaparecer éstos y a aparecer
plantas arbustivas. En esta zona de árboles
podremos observar algún ejemplar
de pinsapo bien cuidado. Casi a la mitad
del recorrido los arbustos desaparecen y
aparecen, a su vez, plantas herbáceas
como el esparto. También podremos
observar en las zonas más altas la
Planta de los Ballesteros (ver foto), de
la cuál cuentan que de ella se extraía
un potente veneno que se utilizaba para
impregnar las puntas de las saetas.

Llegando
casi a la cima el terreno se vuelve pedregoso
y nos exigirá subir por alguna que
otra pendiente de piedra. Aquí deberemos
extremar las precauciones y no descuidarnos
para no resbalar. Ya en la cima tendremos
mucho cuidado cuando nos asomemos al precipicio
para ver el paisaje, sobre todo si vamos
con niños. Desde aquí se pueden
divisar todos los picos de la serranía
y si nos colocamos en dirección norte
tendremos a nuestros pies el famoso pinsapar.
Al sur podremos ver, si el día es
claro y no hay nubes, el Peñón
de Gibraltar y al este, la Sierra de las
Nieves, en la provincia de Málaga.

Aquí,
en la cima, dicen que hay una especie de
cajón metálico donde los que
llegan dejan escrito en papel las impresiones
que les ha causado la subida. Nosotros jamás
hemos encontrado ese cajón a pesar
de haberlo buscado con ahínco. Otra
curiosidad: podremos encontrar nieve en
algún que otro agujero de las piedras,
sobre todo en aquellos que permanezcan en
umbría. La bajada la realizaremos
por donde hemos venido, siendo a veces peor
que la subida. También deberemos
tomárnosla con calma.

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