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UBRIQUE Visita al nacimiento del arroyo de Garciago(14307 lecturas) 
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Dificultad: baja
Duración aprox.
60 minutos
Sin permiso
Época:
invierno
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Jesús
F. Rodríguez En
esta ocasión describiremos una ruta fácil
y cómoda de realizar para todo el mundo.
Muy sencilla, pero que producirá en nosotros
gran asombro al descubrir la sorpresa que
nos aguarda. El arroyo de Garciago es
un pequeño caudal de agua que sólo podremos
observar cuando las lluvias son copiosas
en la Sierra de Ubrique (descargar
mapa aquí
-77Kb.-). Por ello sólo es recomendable
realizar esta caminata cuando sepamos con
certeza que en Ubrique ha llovido bastante.
Yo recomendaría esperar a los meses más
lluviosos, sobre todo diciembre, enero y
marzo. La espectacularidad de esta visita
es consecuencia de la naturaleza caliza
de la zona. La gran cantidad de simas y
oquedades de la Sierra de Ubrique hace que
las lluvias se filtren en el terreno nada
más caer. Esto provoca que los depósitos
subterráneos se llenen con gran facilidad
cuando las lluvias son abundantes, y cuando
están llenos este agua sale al exterior
por cualquier grieta. En el nacimiento de
Garciago esta salida de agua confluye en
unos pocos puntos, muy cercanos entre sí,
por lo que la fuerza con la que sale es
sorprendente. El camino comienza junto
al colegio Ramón Crossa de Ubrique. Preguntando
en el pueblo nos indicarán su situación,
al sur de la localidad. Junto a la valla
que se encuentra en la parte más alta del
colegio, junto a la sierra, encontraremos
el sendero que tenemos que tomar. Nos llevará
por entre piedras sueltas y en algunos tramos
junto a alguna que otra alambrada. No tiene
pérdida y para una mejor situación decir
que el sendero atraviesa un importante canchal,
desde donde podremos observar a nuestra
derecha las imponentes piedras caídas de
la sierra, y a nuestra izquierda un cortado
rocoso que se conoce como "Salto del
Pollo". Aquí podremos adivinar como
si el tajo se viera interrumpido, observando
en el centro un conjunto de rocas que nos
recuerda la locomotora de un viejo tren.
En estos cortados podremos observar, con
la ayuda de unos prismáticos, numerosas
sus buitreras y sus inquilinos. Desde
este punto y hasta nuestro destino
queda poco, sólo deberemos seguir en camino
y no desviarnos. Seguiremos caminando cómodamente
y supondremos el final de nuestra ruta cuando
observemos un cortado de unos 20-30 metros
de altura, que nos llamará la atención por
su característico color rojizo. Deberemos
llegar hasta él. Una vez allí observaremos
con asombro como la Sierra de Ubrique escupe
agua por todos los rincones. Volveremos
por el mismo camino.
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