BENAOCAZ Aznalmara, la fortaleza del agua amarga(5146 lecturas) 
Por Manuel J. Castro Rodríguez
Fotografías: Andrés M. Domínguez
Al igual que otras muchas fortificaciones cercanas, Aznalmara cuenta con una
escasísima documentación que refleje el devenir de su historia.
Apenas si tenemos datos que nos indiquen circunstancias tales como el
momento de su fundación y quienes fueron sus fundadores, quienes fueron sus
gobernadores, cual fue su crecimiento o quienes fueron sus moradores, en
definitiva respuestas que nos permitan comprender mejor el legado que
disfrutamos actualmente.
La fortaleza del agua ... amarga
La riqueza lingüística que tiene el castellano se nutre de numerosos
vocablos que a lo largo del tiempo han sufrido transformaciones o
adaptaciones. El actual vocablo que identifica a la fortaleza de Tavizna nos
ha llegado tras varias modificaciones léxicas.
Concretamente el nombre con el que actualmente designamos a la fortaleza de Aznalmara lo podríamos estudiar como derivación y transformación de Hisn al Marur.
Para fundamentar esta hipótesis me baso en posibles transformaciones y
erosiones léxicas, en el significado de los vocablos y en la proximidad de
Aznalmara con varias de las fortalezas recogidas en la crónica árabe Rawd al
Quirtas escrita por Ibn Abi Zar' en el primer tercio del S XIV.
Si estudiamos "azn" encontramos que como registro toponímico romance de la
Andalucía occidental proviene de "hisn". Con este término se identifica
atendiendo a su tipología al recinto fortificado militarmente que existiría
como asentamiento indígena previo a la ocupación beréber, cuyas funciones
básicas serían las de controlar caminos o zonas circundantes además de
guarecer y proteger a los habitantes de su alfoz en tiempos de guerra o
peligro, y que por lo general están exentos de construcciones salvo aljibes
y torres.
Almara podría ser una transformación de "al Marur". Este vocablo tiene como
significado principal "el agua", aunque con la particularidad de adjetivarla
con "amarga" . Tras compararlo con otros topónimos me lleva a pensar que se
estaban describiendo las aguas provenientes de los manantiales sulfurosos
que se dan en Tavizna.
"La fortaleza del agua amarga sería la interpretación de Aznalmara"
Por otra parte al Marur es una de las plazas nombradas en Rawd al Quirtas y
que los textos que he consultado no han identificado con ninguna fortaleza
en concreto ya que las transcripciones de los documentos originales están
muy alteradas.
En la crónica se puede leer que el meriní Abu Yaqub entregó al sultán nazarí
Ibn al Ahmar en noviembre de 1293 una serie de fortalezas como recompensa
por su ayuda.
Principalmente se pactaron las de Algeciras (al Yazira) y Ronda (Runda) y
los castillos que estaban en su área de influencia administrativa. Algunos
de estos castillos eran lindantes con la frontera cristiano nazarí como el
de Algar (al Qar), Cardela (Qardala), Setenil (al Sitil), Al Sujairat
(Zahara).
Seguramente la fortaleza de Aznalmara estuvo en el lote entregado por
depender de la cora de Ronda y como podemos ver si la localizamos en algún
plano está situada espacialmente entre las Cardela, Algar y Zahara.
Es por lo que podríamos proponer como hipótesis que Aznalmara proviene de
"hisn al Marur" y que una interpretación podría ser la de "fortaleza del agua amarga".
Es por todo esto que difiero completamente con la denominación que da
Simonet de Aznalmara como "castillo de la mujer" en su Descripción del reino
de Granada.
Al igual que de otras interpretaciones tales como aquella que más de una vez
hemos escuchado nombrar al castillo de Tavizna como el castillo de Doña
Mara, como nota de nuestro folclore popular de dar un aire de leyenda
caballeresca a todos aquellas construcciones históricas.
La Historia no nos ha dejado hechos documentados con los que podamos hacer
una ligera cronología de la fortaleza, no siendo hasta el periodo nazarí
cuando tenemos algunos datos con los que trazar certeramente su historia.
Por la cerámica que encontramos en Aznalmara podemos establecer la
posibilidad que el origen de la fortaleza de Aznalmara sea un oppidum íbero.
Otros restos cerámicos como la terra sigilata, nos indican un posible
asentamiento romano. Es frecuente en la serranía encontrarnos oppidas
dominados por los romanos como ocurre en Ocuri (Ubrique), Iptuci (Prado del
Rey) o Botinera (Algodonales).
Este asentamiento íbero romano que domina una estratégica zona con abundante
agua y una fértil tierra a su alrededor fue un magnífico asentamiento para
los beréberes que dominaron la sierra tras la ocupación de la península el
año 711.
No es hasta el año 1239, cuando pasa a manos nazaríes tras un periodo
incierto de dominación meriní.
Los granadinos se encargaron de defenderla hasta que en 1410 fue conquistada
por los ejércitos cristianos. El promotor de este hecho fue el Infante D.
Fernando el cual tras la conquista de Antequera manda combatir contra las
fortalezas de Teba, Cauche, Xebar y Aznalmara al Condestable D. Rui López
Dávalos.
Tras la conquista se establece un contingente militar quedando como alcaide
el arcense Pedro Mateos de Palacios al haber demostrado gran valentía
durante la conquista junto a sus gentes de Arcos.
Fue de nuevo tomada por los nazaríes hasta que en 1416 pasa durante un breve
periodo de tiempo a ser cristiana, aunque éstos la pierden.
Las fuentes cristianas nos han dejado varios hechos recogidos que nos
proporcionan datos relacionados con la fortaleza y su alfoz.
Se tiene constancia que el alcaide de Arcos Diego Fernández de Zurita en
1436 fue apresado durante una escaramuza en las inmediaciones de Aznalmara.
Para su rescate los musulmanes pidieron 2250 doblas al cual no pudo hacer
frente en un primer momento, por lo que tuvo que dejar como rehenes a su
hija, sobrino y criada mientras reunía la citada cantidad, teniendo que
pedir un préstamo a Jaime II.
Otras noticias que mencionan nuestra fortaleza datan de 1453 cuando el
concejo de Arcos comunica al de Sevilla que moros de Cardela y Aznalmara se
apoderaron de cierta cantidad de ganado que pastaban en el campo de Matrera.
Otro aprendado cerca de Aznalmara fue el arcense Luis de Sevilla en 1450,
seguramente por su oficio de adalid estaría oteando el terreno para alguna
entrada.
Los tres hechos anteriormente mencionados nos lleva a recordar que la vida
en la frontera estuvo condicionada a numerosas algaradas entre ambos bandos,
a una forma de vida muy concreta, con sus personajes y actitudes, de los
cuales nos centraremos en otro artículo.
"La documentación existente nos muestra a Aznalmara como una fortaleza
fronteriza"
Por última vez pasa a manos cristianas gracias al marqués de Cádiz en 1485
tras la caida de Ronda, durante una fuerte ofensiva a la serranía
desarrollada por un contingente militar proveniente de Jerez y Arcos,
tomando junto a Aznalmara, Villaluenga, Benaocaz, Grazalema, Ubrique,
Cardela, Archite y Audita, hechos que motivaron que le fuera concedido a
Ponce de León el Señorío de las Siete Villas.
Algunos años más tarde, concretamente en 1492, pasó gracias a la herencia
dejada por Ponce de León a su hija Francisca.
En el repartimiento llevado en el Señorío en 1502 por la duquesa de Arcos
doña Beatriz de Pacheco Aznalmara no se repobló, quedando la fortaleza
despoblada y absorbida su población por la villa de Ubrique
Notas
Documentación consultada:
- Actas del II Seminario de Historia de Ubrique de la Asociación Papeles de
Historia
- Historia de la villa de Ubrique de Fray Sebastián de Ubrique
- Historia medieval de Cádiz y su provincia a través de sus castillos de P.
Antón y A. Orozco.
- La intervención de los benimerines en la península ibérica de M.A. Manzano.
La frontera entre los Reinos de Sevilla y Granada en el S XV.
|