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Desarrollo sostenible(2089 lecturas) 
ESPAÑA es el país de la UE más alejado para cumplir con el objetivo del Protocolo de Kioto sobre reducción de emisiones de gases de efecto invernadero causante del Cambio Climático que sufre el planeta. Así de claro lo expuso el director de la AEMA, en el informe "Señales medioambientales 2002. Referencias para un milenio", que presentó estos días ante el Ministerio de Medio Ambiente. "Es muy difícil decir que una central térmica, un plan hidrológico o un trasvase son proyectos ambientales, pueden respetar la legislación medioambiental, pero de ahí a afirmar que son proyectos ambientales, hay una distancia". En la misma línea se manifestaba, días atrás, el responsable de Cambio Climático de la UE, Jos Debelke, en un seminario internacional organizado por la Fundación Gas Natural y el Ministerio. No sólo somos el país de la UE que menos hemos contribuido a disminuir las emisiones a la atmósfera de gases responsables del Cambio Climático y sus efectos devastadores (sequías, inundaciones, pérdida de biodiversidad, pobreza y enfermedades), sino que los aumentos experimentados desde el año 1990, año de referencia del Protocolo, han puesto "en alerta" a España, según palabras del propio ministro de Medio Ambiente.
¿Qué respuesta da el Ministerio ante la contundencia de estos datos? Primero, decir que el medio ambiente no ha sido una prioridad para "el país" (¿para el país o para el gobierno del que forma parte?), y mentir al decirlo, pues las encuestas hablan por sí mismas. Según el CIS, el 68,8% de los españoles pensamos que se está haciendo muy poco por la Protección Ambiental, y tres de cada cuatro creen que hacen más por el medio ambiente que las empresas. El ministro justifica los aumentos de gases por el elevado crecimiento económico de España en la última década que "ha sido determinante para el aumento de las emisiones"; es decir, de desarrollo sostenible nada de nada. El director de la AEMA recordó que países como España deben adoptar "cambios radicales" para proteger su entorno, al tiempo que denunció que nuestro país "protege muy mal su territorio y su naturaleza". Ante esto, el ministro parece tener buen propósito de enmienda, y respecto a la energía señaló que, de cumplirse las metas del Plan Nacional de Fomento de las Energías Renovables, las emisiones se reducirán en un "10 o un 15 % en el año 2010". Además, Matas señaló que España sustituirá de aquí "al 2008 o 2012 entre 20 ó 30 centrales térmicas contaminantes", y con ello 30 millones de toneladas de CO2. ¿Cómo pretende el Ministro que le creamos si está en vías de autorizarse la ampliación de la central térmica de Carboneras con un grupo nuevo de carbón de 500 MW y en la central térmica de carbón de Los Barrios va a autorizarse la ampliación de otros 500 MW?. Dar un giro radical en la política energética en este país pasa primero por la "voluntad política" de hacerlo y la voluntad se demuestra con hechos, no con palabras. El futuro se vislumbra poco halagüeño, y como dice el director de la AEMA "el futuro consiste bien en seguir la línea del mercado o bien la del desarrollo sostenible".
Para los españoles el medio ambiente sí ha sido un motivo de preocupación y ahí están las numerosas alegaciones que tanto desde Ecologistas en Acción y otras asociaciones ecologistas, sindicales y ciudadanas, hemos venido haciendo desde el año 1999 a los proyectos de centrales térmicas a gas en ciclo combinado con que el gobierno piensa "sembrar" todo el territorio nacional, nada menos que 22.000 MW, que elevarán las emisiones alrededor del 59% para el período 2008-2012. Casi el 13% de estos megavatios se van a emitir desde una única localidad gaditana, Arcos, cuya economía al amparo de un desarrollo turístico, que de momento tiene visos de sostenibilidad, puede ver frustradas sus expectativas por la instalación de 7 grupos a gas en ciclo combinado, lo que supondrá alrededor de 7 millones de toneladas / año de "insostenibles emisiones perjudiciales para la atmósfera", sin olvidarnos mencionar aquí el también "insostenible y devorador consumo de agua" que, desde una cuenca hidrológica estructuralmente deficitaria como es la Cuenda del Guadalete, presentan las centrales de ciclo combinado, que en nuestro caso amenazan con dejar sin agua de reserva para los tiempos de sequía a los 800.000 habitantes de la "Zona Gaditana".
REE ha definido las necesidades de generación eléctrica para nuestro país hasta el 2006 y las cifra en 8.000 MW, queda por tanto que el Ministerio de Economía se aclare y defina de una vez las necesidades reales futuras de producción eléctrica con criterios de sostenibilidad y no con criterios de mercado. Desde EA pensamos que las medidas están sobre el tapete: un Plan de Ahorro y Eficiencia energéticas con dotación económica para programas de gestión de la demanda, lo que permitiría evaluar las necesidades reales de nuevas instalaciones; definir cuándo y que centrales térmicas convencionales, allí donde existan, deben ser sustituidas por las nuevas centrales de gas natural; el desarrollo de las Energía Renovables, entre ellas la Energía Solar Fotovoltaica, que ya actualmente cuenta con un gran potencial innovador (Isofotón comercializará en tres años una nueva célula de silicio con un 65% de ahorro y cuyo tamaño será mil veces menor); la transposición a nuestra legislación (con dos años de retraso) de la directiva europea IPPC debe suponer un control y ajuste de las emisiones con efecto invernadero por parte de la industria española, que quedan desde este momento bajo el control del estado. Todas estas medidas sí garantizarán la sostenibilidad del desarrollo energético en nuestro país y garantizarán llegar al año 2012 habiendo realizado "bien los deberes", dando con ello amplio cumplimiento al compromiso que nuestro país ha adquirido ratificando el Protocolo de Kioto. Y sin ambigüedades: o desarrollo sostenible o desarrollismo mercantilista.
Julia Franco Zapata
Miembro de la plataforma "No a las térmicas" de Arcos y de Ecologistas en Acción de Cádiz.
11-07-2002 |
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