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De la crisis navideña a la crisis económica Por Luciano Lozano Muñiz(2624 lecturas) 
El poder del capitalismo, ahora en crisis, es tan grande que podría destruir hasta nuestras tradiciones navideñas, a las que soy muy sensible, si no son respetadas. Ya lo decíamos el año pasado, la mayoría de la gente considera a Papá Noel una figura tradicional que ha conservado el mismo aspecto durante siglos. Sin embargo, su aspecto procede de Haddom Sundblom, un ilustrador de Coca-Cola. Este artista cambió el color del traje típico de Santa Claus, en verde, azul, negro y amarillo, por otro más sencillo con los colores de la marca, el rojo. Papá Noel se ha convertido en un producto enmascarado de una multinacional. Intentaban vender su refresco en invierno, lo que han conseguido. A cambio, nuestros Reyes Magos, nuestros belenes, nuestra música navideña, van perdiendo protagonismo. En Navidad, desde nuestros balcones, calles o comercios, desde la televisión o Internet, le hacemos propaganda gratuita a una marca de bebidas. Ignorancia supina y horterada mayúscula. Deberíamos de cobrar por los servicios prestados y así mejoraríamos nuestros bolsillos rotos. Hace años que hemos entrado en un período de aculturación, de globalización alienalista, como ocurre también con el viernes 13 o con la conmemoración de Hallowen, celebrada en nuestros centros escolares como fiesta propia. La fuerza del dinero se va imponiendo ante la inconsciencia y desconocimiento general. Para andar, para progresar, para cambiar, hay que saber de donde venimos, hay que valorar nuestra cultura, nuestro entorno, nuestros recursos naturales, hay que tener un pie atrás, una referencia de apoyo, una identidad. La injusticia, la desigualdad, el egoísmo, la avaricia y la hipocresía son los principales males de este mundo a desterrar. Para ello hay que aprender a vivir con menos, así todos y todas viviríamos mejor. Tenemos que prepararnos para decrecer equilibradamente, para hacer de la crisis económica una manera de mejorar. Las fórmulas que se están aplicando para frenar la crisis económica sólo intentan tapar los agujeros del capitalismo feroz, "un pozo sin fondo". Vemos las consecuencias de la crisis en los más necesitados de aquí y de allá, en los ecologistas y jóvenes europeos que se levantan contra el capitalismo, aunque les consideren radicales y antisistemas; lo que no debería ser ningún insulto. Ir a la raíz de los problemas e intentar cambiar el Sistema es una necesidad, tanto en los modelos de producción, como en los de consumo. Según Daniel L. Marijuán, ecologista social, "Un sistema que empobrece y mata de hambre (ya casi 1.000 millones de personas hambrientas, según los datos de la FAO), que desencadena conflictos bélicos, que provoca la muerte de 5.500 niños al día debido a enfermedades asociadas a la contaminación de los alimentos, del aire y del agua, que es incapaz de dar respuestas contundentes al calentamiento global, que combina en definitiva la desigualdad social y la degradación ambiental, debe ser transformado de raíz" No toda la juventud consciente del mundo, muy metida dentro de los movimientos antiglobalización, es violenta. Este es el mensaje envenenado que nos quieren hacer creer desde el poder económico y político, a través de los medios de comunicación. ¡Salud, Paz… y a vivir con menos, pero mejor ¡ ¡¡Feliz crisis¡¡
23 de diciembre de 2008 |
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