UBRIQUE La crujida de gamones, en mayo(3827 lecturas) 
El
Día de la Cruz se celebra una fiesta
peculiar y autóctona alrededor de
las candelas
SierradeCadiz.com El Día de la Cruz se convierte en Ubrique, cada 3 de mayo, en la fiesta de los
gamones. El gamón es una planta liliácea silvestre cuya raíz bulbosa
calentada y golpeada convenientemente sobre una piedra produce una explosión.
Este efecto, generalmente acompañado de un brindis "a la salud del Día de
la Cruz", es el que, a su vez, provoca el júbilo del público participante
en esta ceremonia.
Este es el hecho central de una fiesta peculiar y autóctona, con la que el
ubriqueño rinde culto al Día de las Cruces de Mayo.
Crujir un gamón -cuya forma sugiere la de un sable- requiere destreza para
conseguir en primer lugar que la planta alcance su punto exacto de calentamiento
y luego para que al ser golpeada sobre una superficie dura explote.
En general, la panorámica que ofrece Ubrique ese día es la de una población
plagada de candelas, de fuegos encendidos por todos los rincones.
Pero esta fiesta no se limita a la celebración del día señalado. Exige una
preparación previa que comienza, las jornadas precedentes, con la salida al
campo de numerosos vecinos dispuestos a coger la leña para el fuego y, por
supuesto, los gamones, que florecen en los alrededores de la población. Este
año, con las intensas lluvias, la naturaleza ha sido generosa y ha
proporcionado abundante materia prima para la fiesta.
Los elementos esenciales que conforman esta singular celebración son el fuego,
el gamón y la cruz en torno a la cual se enciende la candela.
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Poco
se ha escrito sobre el origen y significación de la fiesta de Los Gamones, si
bien se ha especulado mucho al respecto. Entre crujida y crujida de gamón el
ubriqueño se pregunta de dónde procede esta celebración y cuál es el sentido
de la ceremonia de hacer explotar unas plantas silvestres y procurarse así un
disfrute jubiloso.
Es una fiesta merecedora de un estudio antropológico, pero hasta el momento
apenas hay investigación monográfica solvente publicada que dé respuesta a
estos interrogantes. Pero el ubriqueño se siente orgulloso de esta singularidad
apenas divulgada.
Como ocurre con toda tradición, su origen se pierde en el tiempo, sin que se
sepa con certeza la fecha de su inicio. Además, no existen celebraciones
parangonables en el resto del país. En cierto modo, sus características pueden
evocar las de las cruces de mayo de Granada, pero lo que constituye una
auténtica originalidad es el uso del escapo del gamón para producir un efecto
detonante que no suena como un petardo.
Diversos factores se unen cada año para hacer que esta celebración no se
extinga. Aquí las fronteras de la edad entre chicos y mayores se difumina.
Precisamente, esta capacidad del día de los Gamones por hacer que todos
recuperen la infancia parece estar en la base sociológica de la larga historia
de esta celebración popular y de su indudable vitalidad.
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