El herrerillo capuchino y las orquídeas (II)(3968 lecturas) 
El
Herrerillo Capuchino
El herrerillo capuchino (parus cristatus) es un ave de
unos 11 cm. de longitud con un plumaje no tan llamativo como el herrerillo
común, aunque lo caracteriza una cresta que está ausente en los demás
páridos españoles. También es más pequeño que el carbonero común y
sedentaria, como las dos especies antes indicadas, aunque también errático en
otoño e invierno en busca de sustento.
No se observa en todo el parque como el herrerillo común
o el carbonero común, porque es una especie que prefiere vivir en zonas
boscosas o cercanas a éstas como alcornocales y pinares.
Esta pequeña ave es muy inquieta y acrobática al igual su primo el herrerillo
común, moviéndose incesantemente entre las ramas y tomando posturas de todo
tipo, buscando pequeñas larvas e insectos en la corteza de los árboles. Es
curioso ver como levanta la cresta que posee cuando se encuentran excitadas ante
un estímulo externo. El vuelo se suele realizar normalmente en cortas
distancias. El pico es muy pequeño y de color oscuro. La parte superior de la
cabeza, la cresta y la nuca son de color negro con bordes blancos, garganta
negra y un estrecho collar del mismo color. El dorso es de color pardo al igual
que la cola en su parte superior y vientre blanco en el centro, siendo las
plumas ocreáceas conforme se van separando del centro. Las demás
características se pueden observar en la fotografía aunque podemos señalar
que el color de las patas es grisáceo-azulado y los ojos pardo-rojizos.
Comentar que prácticamente no hay diferencia entre el plumaje en ambos sexos.
La alimentación proviene sobre todo de los insectos, ya en fase adulta o en
estado de larva, predominando orugas que cazan entre la corteza de las ramas y
en las hojas de árboles y arbustos, siendo un gran aliado del hombre contra las
plagas que pueden ocasionar estas larvas, que aunque pequeñas pueden ser muy
dañinas. También comen semillas y frutos de árboles y arbustos silvestres.
Es un ave fácil de estudiar ya que no guarda grandes distancias con respecto al
ser humano. Se le puede ver en verano en cualquier charca cercana a zonas
boscosas o dentro de éstas, donde pueda bañarse para combatir el calor estival
propio de la zona de trabajo.
En cuanto a la reproducción, el nido es hecho por la hembra aportando gran
cantidad de material, como plumas, lana o musgo normalmente en el hueco de
árboles, el macho también aporta de vez en cuando algún material. La puesta
suele tener 5-7 huevos en la mayoría de los observados. La incubación dura
unos 13 días exclusivamente por la hembra y el macho aporta el alimento que
esta necesita. Los pollos, dejan en condiciones normales el nido en torno a los
18-20 días en los observados en los alcornocales de Villaluenga del Rosario y
Grazalema.
Por último recordar que son un gran aliado del hombre en cuanto a la gran
cantidad de larvas que consumen, potenciales plagas de nuestros bosques.
Orquídeas
(II)
La
Ophrys lutea es una especie de orquídea que junto a otras puebla nuestra
zona de trabajo. Suele medir de 10 a 30 cm, aunque puede variar según su lugar
de crecimiento. Son mayores normalmente las expuestas a umbría o que estén en
sombra la mayor parte del día. Es una especie perenne que florece de marzo a
mayo, viéndosela en distintas zonas herbosas sobre todo en terrenos calizos, y
normalmente bajo cubierta, pero en sitios relativamente soleados. Se la puede
ver también a gran altitud, a más de 900 msm. Planta inconfundible por sus
flores dotadas de un borde amarillo característico. El labelo (parte amarilla)
es trilobulado, aunque en la fotografía apreciamos mejor sus formas. Sus hojas
basales son ovales y puntiagudas, con sépalos verdosos y pétalos superiores
del mismo color. Destacar que es una especie que debemos proteger y que se le
puede observar también en la estación primaveral en el Jardín Botánico El
Castillejo situado en El Bosque (Cádiz).
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