ALGAR La nueva población de Santa María de Guadalupe(3000 lecturas) 
Fernando Sígler La
fundación de Algar es uno de los
pocos ejemplos de señorío
jurisdiccional creado a finales del siglo
XVIII en la Península. La creación
de esta villa fue promovida por el comerciante
gallego Domingo López de Carvajal,
y la fundación oficial fue aprobada
por un real decreto de Carlos III el 13
de octubre de 1773. El nuevo poblamiento
se rigió en un principio por el Fuero
de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena,
mediante el cual la monarquía ilustrada
pretendió crear una red de colonias
modélicas a lo largo de la ruta entre
Sevilla y Madrid que garantizara la seguridad
del transporte por esta zona de Andalucía.
Algar quedaba fuera de esta ruta, pero,
como Prado del Rey, también en la
provincia de Cádiz, siguió
las pautas de las colonias carolinas. En
Algar se permitió el establecimiento
de 90 vecinos, a cada uno de los cuales
se otorgó una suerte de 25 fanegas
de tierra, con el gravamen de la octava
parte de todos los frutos (salvo los del
ganado, que quedaban a beneficio del vecindario).
Los primeros pobladores procedieron de Benaocaz,
Villaluenga, Ubrique y Bornos. El mecenas
promotor del nuevo establecimiento había
aportado diversos servicios a la Corona,
en especial, durante la guerra con Inglaterra
en 1739-1750. A cambio de estos servicios,
la Corona le concedió el señorío
de Algar. López de Carvajal adquirió
al Concejo de Jerez en 1757 la dehesa de
Algar y mesa de Sotogordo, y desde entonces
mantuvo un pleito precisamente con la ciudad
de Jerez por ejercer la jurisdicción
civil y criminal de estos terrenos, que
el comerciante obtuvo en 1773. El origen
de esta colonia se vincula tradicionalmente
con una leyenda, según la cual el
fundador, al naufragar el barco en el que
viajaba por el océano a México,
hizo una promesa a la Virgen de Guadalupe
comprometiéndose a fundar una villa
con esta advocación a su regreso
a la Península. La imagen de la Virgen
mexicana en el escudo de Algar sería
un señuelo de aquella leyenda.
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