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Turismo cultural
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Seguridad en la Sierra
Seguridad por radio en la montaña.

El parque se adentra en Málaga

Montejaque, en el Parque Natural Sierra de Grazalema

Montejaque, en el Parque Natural Sierra de Grazalema

Cinco términos de la provincia de Málaga forman parte de este espacio natural

El Parque Natural de la Sierra de Grazalema no se extiende sólo por la parte nordeste de la provincia de Cádiz. Cinco términos de la provincia de Málaga también se integran en este espacio protegido, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO.
Benaoján, Cortes de la Frontera, Jimera de Líbar, Montejaque y Ronda conforman un área de la serranía rondeña de gran riqueza natural e indudable atractivo paisajístico que forma parte, junto con ocho municipios gaditanos, del Parque Natural de la Sierra de Grazalema. Se extienden por una zona comprendida por la sierra de Líbar, el valle del Guadiaro y la propia serranía de Ronda. Es la zona más occidental de Málaga, a la que se accede desde Gaucín, Ubrique y Jimena de la Frontera. Una parte aneja a este territorio, además, forma parte también del Parque Natural de Los Alcornocales.
Es zona rica en vegetación de bosque mediterráneo, de carácter autóctono. Abundan encinas, quejigos y algarrobos en un área de roca caliza de la mitad norte del valle del Guadiaro. En la mitad septentrional domina el bosque del alcornoque, que se extiende sin interrupción hasta el Estrecho de Gibraltar. en la parte más sureña, representada por la Sauceda, proliferan los rododendros, laureles, acebos y otros reductos de laurisilva. En las riberas del río hay fresnos, chopos, sauces y olmos, y los alrededores de estos pueblos blancos están cultivados de olivos, almendros, higueras y nogales.
Desde el punto de vista faunístico destacan los venados, el meloncillo, la jineta, el tejón y el zorro, además del buitre leonado, alondras, perdices, petirrojos y ruiseñores.
El atractivo del paisaje obedece en gran medida al carácter kárstico de las montañas de Benaoján, Cortes de la Frontera, Jimera de Líbar y Montejanque. Son pueblos famosos por sus jamones y chacinas, y se tiene la fortuna de que a ellos se puede acceder no sólo por carretera sino también por vía férrea. El tren de la línea Algeciras-Ronda recorre un periplo de gran belleza natural.
Ronda es considerada la capital de la comarca. Es el polo de atracción comercial de toda una amplia zona occidental de Málaga y oriental de Cádiz.
Benaoján, con 1.700 habitantes, está situado en una estrecha lengua de tierra entre montañas y posee un segundo poblado nacido en torno a la estación de ferrocarril, junto al río.
Cortes de la Frontera, con 4.000 habitantes aproximadamente, se compone de tres núcleos: Cortes, en una elevación, a cinco kilómetros del río Guadiaro; Cañada del Real Tesoro, poblado situado en torno a la estación de tren, y El Colmenar, cerca del cual se halla el Cañón de las Buitreras.
Jimera de Líbar, con unos 400 habitantes, se compone de dos núcleos: Jimera propiamente dicho, situado en la parte alta, rodeado de encinares y olivares, y la Barriada de la Estación, a dos kilómetros. Ambos están enclavados en uno de los parajes más atractivos de la zona.
Montejaque tiene unos mil habitantes, y está enclavado en la falda de una abrupta montaña, cerca de Benaoján. Es famosa la cueva del Hundidero, situada cerca de la población.
Entre Benaoján y Jimera de Líbar se halla uno de los restos de pintura rupestre del Paleolítico Superior más interesantes de la Península. Se trata de la cueva de la Pileta, que fue descubierta en 1905 por el agricultor José Bullón y cuya importancia divulgó en 1912 W. Verner. Se caracteriza por sus galería que alcanzan los 15 metros y una nave central de 60 metros de largo.

Área de recreo en los Llanos de Líbar

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